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MONTAÑAS CON UNA ESQUINA ROTA


Nuestro trabajo tiene un importante antecedente en el apoyo de la actividad creativa, desarrollado durante el 2007, a manera de Talleres de Artes Gráficas, en la Isla de la Juventud, Cienfuegos, Matanzas, Sagua la Grande, Sancti Spíritus. Hoy, ellos constituyen un punto aglutinador en cada territorio donde se encuentran.


Se crearon museos —primero, la Sala de Arte Cubano del Museo Municipal de la Isla de la Juventud— con una importante colección de nuestros principales maestros de la historia de las artes visuales: Vicente Escobar, Leopoldo Romañach, Antonio Rodríguez Morey, Eduardo Abela Villareal, Domingo Ramos, Fidelio Ponce de León, Amelia Peláez, Wiredo Lam, Marcelo Pogolotti, Luis Martínez Pedro, René Portocarrero, Mariano Rodríguez, Servando Cabrera, Antonia Eiriz y Raúl Martínez.


Fue construido el Memorial-Biblioteca en el poblado de Soplillar, en el municipio Ciénaga de Zapata, de Matanzas, que revive un hecho histórico concreto, la cena carbonera de Fidel con los más pobres, el día 24 de diciembre de 1959. En el lugar se muestran importantes imágenes de Raúl Corrales, testigo y fotógrafo del suceso.


Todo este trabajo creció desde el momento en que creamos la Brigada Artística Martha Machado en la Isla de la Juventud, luego de los huracanes del 2008, pero que viajó y trabajó por toda Cuba. La Brigada desarrolló una obra interdisciplinaria, dirigida al apoyo psicológico sanador y espiritual desde la energía del arte. Realizamos conciertos, obras de teatro callejero, espectáculos de circo, presentaciones de cine, obras pictóricas, con la participación de cientos de niños y de sus familiares. Un trabajo que luego nos llevó a Haití con la Misión Sonrisa.


Con todo esto como precedente, surge el Museo Orgánico, nacido también del trabajo gradual y sostenible, emanado de la relación arte-sociedad, pueblo- artista-barrio. En la búsqueda para una permanente democratización del arte y sus espacios, propone un diálogo abierto del arte con el público y sus muchas perspectivas opuestas y coincidentes.


Los espacios de este Museo Orgánico se encontrarán en las casas de las personas, en los comercios, en las cafeterías, en los parques, en las aceras, en las paradas de autobuses, en las fachadas, en los muros; el arte estará por doquier como un artículo de primera necesidad, sin el que no podemos vivir, y con el que los artistas debemos contribuir para desmontar modelos estandarizados de distribución y comunicación, y construir una vida mejor para todos. Pintura, dibujo, escultura, grabado, teatro, cine, performance, video, grafiti, intervenciones públicas, música, danza: crearemos un Museo de todas y para todas las artes; un museo que nos permita apreciar y aprender del arte y de su siempre subversiva, cuestionadora y creativa energía.


El Museo Orgánico es nuestra obra para la XII Bienal de La Habana; pero no muere con la Bienal. Continuará creciendo y consolidándose hacia el futuro.


KCHO